preparar té

Aquí podrás leer nuestra guía de expertos para hacer un té. Descubre cómo preparar la mejor taza de té utilizando métodos de preparación probados.

Hay mucho más en el té que una bolsita con hiervas adentro. No solo hay una gran variedad de tés, también hay diferentes regiones de cultivo en todo el mundo, desde China hasta África, Nepal y Cornualles.

El té de hojas hecho a mano puede ser mucho más delicioso de lo que piensas (incluso es fácil de preparar). Es un poco como comparar un queso cheddar de la granja con una rebanada de queso o un filete de ternera con una hamburguesa congelada. No hay nada de malo en ninguno, pero es obvio dónde encontrar los mejores sabores.

Las hojas más bonitas cuestan más en producir y necesitan una preparación más cuidadosa, pero los resultados son dignos de saborear. El té es fabuloso porque ayuda a relajarnos y a bajar los niveles de estrés, ¡claro! siempre y cuando no prepares té verde, ese sirve para estar más activo durante el día.

cómo preparar té

Cómo preparar un té

Es fácil preparar un té, pero existen muchos tips. Las bolsas son convenientes, pero solo sirven para pequeñas cantidades. En cambio, las hojas frescas son mucho más grandes y se despliegan a medida que se infunden, rehidratándose e hinchándose.

Las hojas necesitan espacio para expandirse, algo que no sucede con una bolsa. Para esto vas a necesitar una tetera y seguir estas recomendaciones:

1. Asegura la proporción correcta de hojas y agua.
2. Obtén la temperatura del agua adecuada.
3. Usa un temporizador al infundir.

Preparar un buen té es un poco como hacer un pastel; es necesario seguir una receta y tener un poco de cuidado para obtener un resultado perfecto.

Una vez que domines estos pasos, puedes explorar cada tipo de té en toda su complejidad y disfrutar de cada uno de la manera que más te guste.

1. Relación hoja-agua

Recomendamos 2-3 g de hojas por taza de té (150 ml). Te recomendamos tener a la mano una cuchara de madera con la que se prepara el té negro. Una regla general es que si te gusta el té más fuerte, necesitas usar más hojas. ¡No lo infundas por más tiempo! Demasiado tiempo simplemente se volverá amargo.

2. Temperatura del agua

Los sabores de un buen té se disuelven a diferentes temperaturas. El té blanco y verde funcionan mejor a temperaturas más bajas, alrededor de 70 °C, para resaltar su delicada dulzura.

El té negro es mejor con agua a 80 °C si los bebes sin leche, o 90-95 °C con leche. Cuanto más caliente esté el agua, más tánico será el té. El agua hirviendo solo es buena para las bolsitas de té industriales y la mayoría de las infusiones de hierbas.

Hay hervidores de temperatura controlada que están disponibles en Amazon, o simplemente puedes agregar un poco de agua fría a la tetera antes de agregar el agua hirviendo.

También existen lugares para tomar un té exquisito que además ayuda a relajarte. Al ser un cliente constante, muchos restaurantes y cafeterías te brindan una tarjeta de cliente frecuente y ofrecen puntos que se pueden ir acumulando para posteriormente cambiarse por productos. Cuando tengas cierta cantidad de puntos, te recomendamos cambiarlos por un té helado o tu café favorito.

3. Tiempo de infusión

Esto realmente depende de cómo te guste el té. Cuanto más tiempo dejes reposar el té, más fuerte y tánico se volverá. Como regla general, opta por:

  • Un minuto para una infusión ligera.
  • Dos minutos para una infusión fuerte.
  • Tres minutos para una infusión muy fuerte.

Una vez que tengas la concentración deseada, vierte la última gota de la olla o retira las hojas para que no amarguen el té. Cuando estés listo para tu segunda taza, simplemente vuelve a infundir las mismas hojas de té con agua fresca. A menudo, la segunda taza llega a ser más deliciosa que la primera.